El Carácter del Boyero bernés
El Boyero del bernés no ha sido
solo el hábil guarda de la manada a la dehesa en las alzadas
de la región de Berna, pero también el guarda de la
granja, de sus habitantes y el dócil trabajador al remolque
del carrito por el transporte de la leche del establo al lugar en
que fue producido el queso. No uno "especializado" pero
un empleado de hogar como los campesinos que vivieron con él
en los siglos pasados. Esta su versatilidad le ha permitido de bajar
de las alzadas y de volverse - aunque no muy difusamente a causa
de su mole y el pelo espeso y largo - un óptimo perro ciudadano:
al mismo tiempo "boyero", es decir amigable y protector,
con los niños y guarda cuando percibe ruidos sospechosos.
Es dócil al punto de dejarse hacer de todo: como cuando,
por ejemplo, al objetivo de hacer entretener a nuestros hijos o
para hacerle revivir las antiguas tradiciones, todavía viene
hoy puesto por el hombre al remolque de la famosa carretilla del
lechero suizo.
Sociable pero no excesivamente curioso, no se alejará nunca
demasiado de nosotros, mientras una buena vigilancia y posesividad
asociada a una discreta dosis de ánimo le permiten de siempre
estar atento y en alarma, incluso no volviéndose nunca ni
peligroso ni pendenciero. Tener a un Boyero bernés quiere
decir iniciar una experiencia que no tiene iguales: es un amigo
paciente y cariñoso, siempre disponible pero no meticón,
alegre pero nunca exagerado. El Boyero del bernés, a pesar
de su mole, sabe ser un perro instintivamente educado, inteligente
y rápido en el aprender en público las costumbres
del dueño además de los mandos esenciales por una
correcta conducta y en casa. Necesita espacio pero también
en un piso, con la justa dedicación de parte del dueño,
sabe ser un óptimo compañero. Su relación con
los niños, luego, hace ser el Boyero del bernés una
de las razas ideales. Su paciencia con niños que tiran las
orejas o la cola es casi legendaria. Se vuelve por muchos un baby
sitter a gatas que a veces suscita ternura por las mil "atenciones"
que recibe de los niños sin hacer objeciones. Macho o hembra
no hace diferencia por las que son las características de
la raza. Como por todos los perros el macho es más independiente
mientras la hembra manifiesta una mayor devoción respecto
al dueño. En todo caso una cosa está segura: el Boyero
del bernés es un perro extraordinario y quién elige
él, difícilmente buscará otra raza.
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